Si estás embarazada, evita esto.

¡Hola!
Durante el embarazo, la alimentación cobra una dimensión completamente nueva. Ya no se trata solo de nutrirte a ti, sino de construir las bases de la salud de tu bebé desde el minuto uno.
Sin embargo, entre los cambios hormonales, los antojos y el mar de información que hay en internet, es fácil sentirse abrumada o perderse entre mitos. “¿Puedo comer este queso?”, “¿Y el huevo poco hecho?”, “¿Tengo que lavar la lechuga de alguna forma especial?”
Para facilitarte la vida y darte la tranquilidad que mereces en esta etapa, he preparado un resumen directo con los alimentos que debes evitar durante el embarazo y el porqué detrás de cada recomendación:
1. Pescados con alto contenido en mercurio
A evitar: Atún rojo, pez espada (emperador), cazón o lucio.
Por qué: El mercurio es un metal pesado que se acumula en los grandes depredadores marinos y puede afectar al desarrollo del sistema nervioso del bebé.
Alternativa: Apuesta por pescados pequeños y medianos como la merluza, los boquerones, las sardinas o el salmón.
2. Alimentos crudos o poco cocinados de origen animal
A evitar: Huevos crudos o poco cuajados (mayonesas caseras, tortillas muy jugosas), carne poco hecha, carpaccios o tartar, y pescado crudo (si no ha sido congelado previamente).
Por qué: Riesgo de infecciones bacterianas o parasitarias como la Salmonella, la Toxoplasmosis o la Anisakis, que pueden complicar la gestación.
3. Lácteos no pasteurizados y quesos de pasta blanda
A evitar: Leche cruda y quesos elaborados con leche sin pasteurizar (como ciertos tipos de brie, camembert, roquefort o queso de cabra artesanal si no indican “pasteurizado” en la etiqueta).
Por qué: Principalmente por la Listeria monocytogenes, una bacteria muy resistente que puede atravesar la placenta.
4. Embutidos y carnes curadas (sin la preparación adecuada)
A evitar: Jamón serrano, chorizo, lomo o salchichón si no se tiene inmunidad a la toxoplasmosis.
Por qué: Pueden contener el parásito Toxoplasma gondii.
Mito: Aunque se congele el riesgo existe, solo es seguro cocinado. Toca esperar unos meses pero después te sabrá mejor.
5. Vegetales, frutas y brotes crudos sin desinfectar
A evitar: Ensaladas de bolsa no lavadas, frutas consumidas con piel sin frotar, o brotes crudos (como los de soja o alfalfa).
Por qué: En la tierra o el agua de riego pueden quedar restos de parásitos o bacterias. Lavar bien y desinfectar frutas y verduras es un paso imprescindible.
Los primeros 1000 días: Por qué la alimentación de tu bebé hoy marca su salud de mañana.
Aprender a comer bien en el embarazo no va de pasar hambre ni de vivir con miedo a la comida, sino de ganar seguridad, tranquilidad y herramientas prácticas para disfrutar de esta etapa sin dudas.
Y esto es solo el principio. La nutrición en la gestación forma parte de una ventana de oportunidad única que abarcará también la lactancia, el inicio de la alimentación complementaria y los primeros años de vida de tu pequeño.
¿Sabías que existe una “ventana de oportunidad” que solo se abre una vez en la vida? Se trata de los primeros 1000 días. Este periodo, que abarca desde el momento de la concepción hasta que tu hijo cumple los dos años, es el cimiento sobre el cual se construye su salud física, metabólica y emocional.
Como dietista materno-infantil, he visto a cientos de familias perdidas entre mitos, consejos contradictorios y el miedo a no estar haciéndolo bien. Por eso, he escrito “Nuestros primeros 1000 días”.
Es la guía más actualizada a la que acudir cuando tengas cualquier duda en esta etapa; el recurso definitivo donde siempre encontrarás respuestas basadas en la evidencia más reciente.
En esta guía descubrirás:
👉Las claves para tu alimentación durante el embarazo.
👉Los beneficios de dar el pecho y las soluciones a posibles problemas durante la lactancia.
👉Todo lo que debes saber si haces lactancia de fórmula.
👉Cómo poner en práctica el método Baby-Led Weaning.
👉La mejor manera de sobrellevar la crisis de los doce meses.
👉Cómo adaptar la dieta familiar a tu bebé de un añito.
👉Qué hacer en caso de alergias e intolerancias.
👉Cómo fomentar una relación positiva con la comida desde su primer día.
👉Mil consejos prácticos para una alimentación equilibrada en la infancia.
👉Cómo prevenir y acompañar la selectividad alimentaria hasta los dos años.
Este no es solo un libro de nutrición; es la herramienta para que disfrutes de ver crecer a tu hijo con la paz mental de quien sabe que le está dando el mejor regalo posible: salud para toda la vida.
Soy Nuria Moreno Dietista materno-infantil | Asesora de lactancia | Postgrado en especialización en intolerancias y alergias alimentarias pediátricas
Especializada en: Alimentación complementaria, transición a sólidos, selectividad alimentaria, menús adaptados para intolerancias y alergias pediátricas, lactancia y destete.
Asesora BLW, acompañando a familias en la introducción de alimentos de forma autorregulada, promoviendo la autonomía y el respeto por los ritmos del bebé.
Si quieres saber más puedes encontrarme en:
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