¿QUÉ ES LA SELECTIVIDAD ALIMENTARIA?

Es una etapa — normal y evolutiva — en la que los peques empiezan a rechazar alimentos que antes aceptaban sin problema. Suele aparecer alrededor de los 2 años y puede durar meses… o más 😅
No es un capricho. No es que lo estés haciendo mal. Es desarrollo 🧠
🧡 Y os voy a contar cómo la viví yo con Pablo…
Yo tuve suerte — la viví sabiendo lo que era y teniendo herramientas. Pero aún así… desespera 😅
Un poco antes de cumplir los 2 años Pablo empezó a tirar al suelo la comida del plato. ¿Y sabéis qué era lo primero que tiraba? El brócoli. Que le encantaba. 🥦
Había días que lo sentaba en la trona y se ponía a llorar directamente. Le ponía la comida y comía cuatro cosas — lo demás ni lo miraba.
Y sí — desespera saber que le has hecho una comida que le encantaba y de la noche a la mañana… ni olerla 😔
Cada día tenía la sensación de que rechazaba algo nuevo — guisantes, brócoli, zanahoria, tomates…
Y os confieso algo — la sigo pasando 😅 Porque la selectividad no desaparece de un día para otro, nos acompaña durante años, Pablo ha vuelto a comer brócoli y le sigue encantando, también los guisantes y los tomates, la zanahoria a días, depende de cómo lo prepare pero se la come, ahora estoy con la sandía 🍉😅
Pero saber acompañarla es la clave para que vuelvan a aceptar los alimentos que rechazan 💪
🧠 Lo primero — no estáis haciendo nada mal.
El rechazo a alimentos que antes aceptaban es una etapa evolutiva normal. Tiene nombre — selectividad alimentaria — y tiene explicación:
🔸 Su cerebro está en pleno desarrollo y aparece la necesidad de control — y la comida es de las pocas cosas que pueden controlar.
🔸 Es un instinto de supervivencia heredado — desconfiar de alimentos es una protección ancestral.
🔸 Su apetito disminuye porque su crecimiento se ralentiza después del primer año.
💛 Lo segundo — lo que NO funciona (aunque nos salga solo):
❌ Forzar, presionar o insistir — genera más rechazo.
❌ Premios y castigos — “si te comes la verdura hay postre” convierte la comida en moneda de cambio.
❌ Distracciones con pantallas — comen sin conciencia y no aprenden a escuchar su hambre.
❌ Cocinar solo lo que sabemos que acepta — reduce cada vez más su variedad.
🌱 Y lo tercero — lo que SÍ ayuda:
✅ Exposición sin presión — seguir ofreciendo el alimento rechazado sin obligar a comerlo.
✅ Comer en familia — ver a los demás disfrutar de esos alimentos es el mejor ejemplo.
✅ Mantener la calma — la hora de comer sin tensión es la base de todo 🧡
Soy Nuria Moreno Dietista materno-infantil | Asesora de lactancia | Postgrado en especialización en intolerancias y alergias alimentarias pediátricas
Especializada en: Alimentación complementaria, transición a sólidos, selectividad alimentaria, menús adaptados para intolerancias y alergias pediátricas, lactancia y destete.
Asesora BLW, acompañando a familias en la introducción de alimentos de forma autorregulada, promoviendo la autonomía y el respeto por los ritmos del bebé.
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